martes, 28 de julio de 2015

Preludio

Barba de 3 días, hombros caídos y la mirada de aquel que ha dejado de ser hombre convirtiéndose en la sombra de un pasado ya remoto..
Así entró el, hasta ahora, visitante más extraño que ha pisado el suelo de mi bar.
Muy buenas, pasen y siéntense, soy Khal el dueño y único camarero de "La posada del viajero" ese lugar al que la gente acude a ahogar sus penas y contar sus pesares las sombrías noches que acontecen en Flament Street.

-Wiskhy con soda - pidió nada más entrar, antes siquiera de sentarse. Acto seguido se quitó la raída chaqueta, se acercó a la gramola y dejó que la desoladora melodía de Gloomy Sunday nos inundara los oídos.

-Otro - dijo después de beberse el primero de un trago y dejando caer el vaso con la desgana de aquel que lo ha perdido todo y busca sumergirse en la bebida en busca de... nada.
-Enseguida - respondí mientras le llenaba su segundo, y no último vaso  de la noche - ¿Se puede saber que le ha traído hasta mi humilde taberna caballero? La gente suele contar su historia para así aliviar la carga que les ha traído hasta aquí; y los parroquianos y yo estaríamos encantados de escuchar la suya. Si le place, por supuesto.
-Una leyenda cuenta que aquel que relata sus desgracias en esta posada, al salir, se convierte en una persona distinta y no vuelve jamás por aquí - comentó el viejo John, uno de los feligreses más antiguos.
-Si es así, ¿qué hacéis todos aquí? - le respondió el viajero de mala manera - sólo he venido aquí porque he visto las luces encendidas. Nada más.
-Por algo es una leyenda muchacho. Además, para que se cumpliera tendríamos que salir de aquí - dijo John entre risas, ganándose las carcajadas de las personas restantes.
-Métase en sus asuntos viejo, no estoy para estupideces.- comentó antes de acabarse lo que le quedaba en el vaso - Otro.
 Mi carga no es de esas que se alivian con un rato de charla estúpida. Si fuera así no estaría aquí.
-Por probar no pierde nada; aquí estamos acostumbrados a todo tipo de historias: asesinatos por herencias, robo de joyas y virginidades... hemos oído de todo. ¿A usted qué le ha llevado a su c.. bueno, a estar aquí - intervine.- Y no se preocupe, ninguno de los que estamos aquí vamos a juzgarle, no estamos en condición para ello. A fin de cuentas, si estamos aquí es porque en nuestro pasado hay algo... extraño.
-No es vuestra opinión lo que me preocupa, sino las consecuencias de poseer algo que no os corresponde - respondió con voz ronca mientras se señalaba con un gesto más que obvio la cicatriz que atravesaba su mejilla izquierda.
-¿El qué? Ninguno de los que estamos aquí poseemos nada salvo lo justo para poder pasar aquí la noche - comentó Neil, uno de los clientes más asiduos.
-¿Sabéis qué es esto? - preguntó sacándose lo que parecía una piedra del bolsillo de la chaqueta.
-¡Pásala por aquí, Neil! - gritó John al ver al joven acercarse, sin darse cuenta de que se había quedado paralizado y su cara se había contraído en un gesto de terror.
  ¿Neil? ¿Estás bien muchacho? ¡Creo que le ha sentado mal la cerveza! ¡Ja, ja, ja!
-¡No puede ser! ¿¡Cómo tienes tú eso!? ¡Sácalo de aquí ya! ¡Nos matarás a todos! - gritó Neil yéndose a la otra punta del bar, queriendo estar lo más alejado posible de aquella extraña piedra.
-¿Pero que diantres te ocurre Neil? - preguntó John acercándose a ver que era lo que había asustado de aquella manera al intrépido Neil.

Su reacción fue la misma:


-¡Échale Khal! ¡Échale! ¡Eso no debería estar aquí!

-Ya conoces las normas John, no ha hecho nada malo. Puede quedarse.
-¡Nos traerá la desgracia a todos! ¡Vamos a morir!
-Os lo dije -  comentó el viajero sin inmutarse, bebiéndose el que sería su, ya, cuarto vaso de la noche.
-¿Qué es? - preguntó el más joven de los allí presentes - a mi me parece una piedra normal y corriente - comentó dándole vueltas entre sus manos.
-¿El señor nos contará su historia? - pregunté mientras acababa de colocar los vasos recién lavados en el estante - después de este revuelo que ha armado yo creo que nos lo debe.


-Todo comenzó hace tres años...

domingo, 12 de julio de 2015

Dos almas

Me interesas. Me interesas tú y las personas que te rodean. Me interesa lo que haces y por qué lo haces. Me interesa saber de ti, de tus costumbres, de tus ideologías y de tus aficiones.
Me interesan tus virtudes pero también tus defectos, tus logros y tus fracasos, tu cordura y tu locura...
Más que tú como hombre o mujer, me interesas tú como persona, como ser humano que piensa, siente y sueña; que ríe y llora; que salta, corre, sufre y se emociona.
Me interesas en tus momentos buenos, pero también en los malos; me interesa verte en lo más alto, tocando las nubes; pero también en lo mäs bajo, mordiendo el polvo.

Sólo así sabré como eres, podré conocerte, aceptarte, criticarte e incluso juzgarte. Pero no te asustes, porque aunque haga todo eso puedo asegurarte una cosa: siempre estaré ahí. No te abandonaré, no te echaré a un lado; estaré ahí en todos y cada uno de los momentos de tu vida; estaré conociéndote a la vez que tú, me conoces a mí.

Te quiero; te quiero cerca,, pegada a mí; pero también lejos, en la otra punta del mundo. Quiero ver como me necesitas y a la vez eres independiente; como eres capaz de sonreír sin mí y llorar a mi lado; de odiarme pero también de amarme.
No te preocupes, yo haré lo mismo: te odiaré, te amaré, algunas veces creeré que eres única, otras tan sólo una más, a veces sentiré que eres especial, sin embargo, otras parecerás del montón.

Sé que no es el sueño idílico que todos prometen, pero esto es lo que ocurre...
Esto es lo que ocurre cuando mar y montaña se unen, cuando cielo y tierra se vuelven uno solo y el Sol danza con la Luna aun sabiendo que su amor es la Tierra.

Cuando la fusión de dos almas ocurre...

martes, 7 de julio de 2015

¡Muévete!

En este mundo hay muchas ideas pero pocas aplicaciones; muchos soñadores pero pocos emprendedores, ¿verdad?

Si quieres algo, deja ya de decir "quiero", "deseo", "me gustaría", y empieza a decir "voy a..."
Deja ya de quejarte por las cosas que te ocurren y empieza a hacer que las cosas cambien, las palabras se las lleva el viento; son los hechos, las acciones las que perduran. No vas a conseguir nada mirando por la ventana y deseando tener una casa mejor, un coche mejor, una vida mejor... Hay que levantarse, mover ese culo apoltronado en el sofá, ponerse los pantalones de currante y empezar a manejar las riendas de una vida productiva, no sólo en el plano económico si no, en cualquiera de los ámbitos que componen nuestra existencia.
El problema es que la mayoría de la gente se queda en el deseo; soñar es gratis, pero realizar ese sueño no; conlleva esfuerzo, sudor, sangre y alguna que otra lágrima; sin embargo, la satisfacción por haberlo logrado compensa de sobra todo ese esfuerzo.
La gente se queja en demasía simplemente porque no tienen los cojones necesarios de hacer las cosas por si mismos, siempre están esperando que otro cualquiera haga su trabajo y les solucione aquello que han jodido con su vaguería y su desgana.
Que si el gobierno tal, que si el vecino cual, "no, pero es que él...", él, él, él... Siempre es "él", nunca es "yo deberïa", "yo podría haber hecho..."; se tiene la costumbre de mirar mucho la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro.

De vez en cuando viene bien un cambio de marco, un cambio de enfoque que nos haga ver las cosas de otra manera; menos poner la cámara trasera del móvil para fotografiar lo que ocurre en el exterior, y más activar la cámara interna para grabar lo que ocurre en el interior. A la gente le falta eso, AUTOFOCALIZACIÖN.

De auto, "propio" y focalizar: "centrar, dirigir".
Por el amor de Dios, parad de culpar a los demás de vuestros propios fallos, y empezad a ver lo que podéis hacer para cambiar vuestra situación, es más difícil pero al menos así no tendremos que oíros. Aunque tal y como sois seguro que os empezáis a quejar de todo el esfuerzo que conlleva, de que estáis agotados, de que no veis cambios. De verdad que sois pesados, pero mucho; de verdad, como consejo, hacéroslo mirar porque empieza a ser preocupante.
Mirando las noticias de la tele con una cerveza en la mano comentando el asco que da la sociedad mientras os rascáis vuestro grasiento culo peludo y no os movéis siquiera para ir al baño. Estoy seguro de que si fuera por vosotros no saldríais de la cama en todo el día si no fuera porque tenéis que comer algo, y de vez en cuando trabajar para ganar dinero y seguir quejándoos porque ¡madre mía!,  tiene que ser difícil ser tan cenutrio como para no ver que es lo que se hace mal y que es lo que hay que cambiar.

Eh, pero que conste que con todo esto no me estoy metiendo con vosotros, no os confundáis (otra vez); simplemente he visto que otros métodos más blandos no funcionan así que he decidido ser un poco más... como podría llamarlo... ¿directo? Sí, yo creo que queda bien, formal; un poco más directo.

Ah, y por favor, no me vengáis luego con que autofocalizarse os raya la cabeza y cosas así que decís ahora que se ha puesto de moda; eso es una soberana estupidez, si no os conocéis a vosotros mismo, ¿cómo esperáis conocer a los demos? Por favor... idioteces como esas aquí no, que este es un blog serio.

Gracias.