Querido diario:
Me encanta estar solo...
Me encanta estar solo...
Cuando estoy solo, estoy a salvo; nadie puede pegarte, nadie puede arañarte ni gritarte, nadie puede empujarte, ni tirarte al suelo. Ni siquiera pueden insultarte... Es la única manera de estar a salvo, sin nadie a tu alrededor, pero bueno, mejor solo que mal acompañado, o eso dicen...
Ultimamente me he alejado de todo, familia, amigos, gente de clase, compañeros, cada uno con una intención oculta que no puedo conocer. Tengo miedo...
No sé si me quieren hacer daño o sus intenciones son buenas. No sé si quieren darme la mano o usarla para tirarme al suelo...
Lo único que quiero es que me dejen en paz para poder estar tranquilo, pero no, no pueden, siempre tiene que haber alguien que se me acerque y tenga que rezar porque todo pase rápido y pueda disfrutar de la soledad que tanto ansío. Esa soledad (seguridad) me da fuerzas para volver a casa con una sonrisa y hacer que parezca que todo es genial.
-¿Qué tal el colegio hijo?
-Genial mama- respondo. ¿Qué otra cosa puedo hacer? No quiero que se preocupe, son mis problemas y los solucionaré yo, no necesito ayuda de nadie...
Además, si se enteran mis padres, se enterará todo el mundo y nunca más podré estar solo. Eso si que me da miedo... todo el día rodeado de gente, cada uno con ideas propias ocultas tras una "cordial sonrisa".
Si, entrecomillado porque nadie asegura que de verdad sea cordial, que de verdad sea una sonrisa y no una simple mueca automatizada para poder acercarse a mi. Dios, odio siquiera pensar eso. Acercarse a mi... No debo dejar que lo hagan, si lo consiguen nunca volveré a estar solo, aunque no haya nadie a mi alrededor seguiré pensando en aquel que me conoce, en aquel que puede hacerme daño, puesto que, para eso sirve la confianza, para darle la oportunidad a la persona de la mueca para hacerte daño, para acercarse a ti y coger tu mano y en el momento menos esperado, en tu momento de mayor debilidad, cuando estés a punto de caer al vacío, soltárterla y hundirte en el abismo del olvido.
Tal vez debería hacer eso, tal vez así nadie repararía en mi y podría estar solo, la soledad absoluta, un lugar donde solo estaré yo conmigo mismo y podré estar a salvo de todo y sobretodo de todos.
No sé si me quieren hacer daño o sus intenciones son buenas. No sé si quieren darme la mano o usarla para tirarme al suelo...
Lo único que quiero es que me dejen en paz para poder estar tranquilo, pero no, no pueden, siempre tiene que haber alguien que se me acerque y tenga que rezar porque todo pase rápido y pueda disfrutar de la soledad que tanto ansío. Esa soledad (seguridad) me da fuerzas para volver a casa con una sonrisa y hacer que parezca que todo es genial.
-¿Qué tal el colegio hijo?
-Genial mama- respondo. ¿Qué otra cosa puedo hacer? No quiero que se preocupe, son mis problemas y los solucionaré yo, no necesito ayuda de nadie...
Además, si se enteran mis padres, se enterará todo el mundo y nunca más podré estar solo. Eso si que me da miedo... todo el día rodeado de gente, cada uno con ideas propias ocultas tras una "cordial sonrisa".
Si, entrecomillado porque nadie asegura que de verdad sea cordial, que de verdad sea una sonrisa y no una simple mueca automatizada para poder acercarse a mi. Dios, odio siquiera pensar eso. Acercarse a mi... No debo dejar que lo hagan, si lo consiguen nunca volveré a estar solo, aunque no haya nadie a mi alrededor seguiré pensando en aquel que me conoce, en aquel que puede hacerme daño, puesto que, para eso sirve la confianza, para darle la oportunidad a la persona de la mueca para hacerte daño, para acercarse a ti y coger tu mano y en el momento menos esperado, en tu momento de mayor debilidad, cuando estés a punto de caer al vacío, soltárterla y hundirte en el abismo del olvido.
Tal vez debería hacer eso, tal vez así nadie repararía en mi y podría estar solo, la soledad absoluta, un lugar donde solo estaré yo conmigo mismo y podré estar a salvo de todo y sobretodo de todos.
No entiendo a la gente que confía en los demás, y menos a los que confían ciegamente. ¿Acaso son estúpidos? La confianza ciega es la mayor estupidez del mundo, ¿acaso no se dan cuenta de que en cualquier momento pueden estar en peligro? Solo un estúpido cierra los ojos (ciega) ante la posibilidad de sufrir, y eso es lo que hace la confianza, no te das cuenta de que es demasiado tarde hasta que, efectivamente, lo es.
Hoy ya es viernes, podré disfrutar de dos días de completa soledad hasta tener que volver al colegio y soportar sus burlas, sus bromas, sus intentos de engañarme para que crea que son mis amigos. Pero no caeré, se como son y se que solo esperan el momento de traicionarme. Ojalá se mueran todos.
Me encanta estar solo...
Anónimo
No hay comentarios:
Publicar un comentario