sábado, 23 de julio de 2016

Ella

He perdido la cuenta de la cantidad de veces que he borrado, del papel y de mi mente, el texto que aquí voy a escribir, o al menos a intentar, hasta que lo borre y desaparezca como tantos otros antes.

No sé para que me complico tanto intentando darle una forma bonita, cuadrando las palabras y haciendo florituras con la sintaxis de mi idioma, cuando no hay nada más hermoso que lo que TE QUIERO decir.

Bueno, miento. Sí, lo siento, sé que no debería mentir, pero bueno, concededme un poco de espacio, ¿habéis visto lo bonito que me ha quedado? ¿Y lo bien que me ha salido ese juego de palabras? La verdad es que no tenía pensado escribirlo de esa manera, pero bueno, a veces la mente juega en otra liga y se le ocurren maravillas como esta. Pero bueno, vayamos al quid de la cuestión, porque supongo que todos os estaréis preguntando en qué he mentido, y si no lo estáis haciendo más os vale tomaros un café, despertaros y leer todo de nuevo.

Os he mentido porque para nada eso es lo más hermoso, lo más bello, lo más bonito que existe, es imposible que esas dos palabras, signifiquen lo que simbolicen, sean más bonitas que la persona a la que se las dices, porque, sí, ya supongo que sabréis a quien me estoy refiriendo. A Ella por supuesto.

Ella es lo más bonito que existe, Ella dormida, Ella despierta, Ella comiendo, Ella riendo. Ah, su sonrisa. Cada vez que la veo reír o sonreír, cada vez que la oigo soltar una carcajada o dar muestras de alegría, me embarga una sensación de bienestar que no creo que sea capaz de superar. Ella siendo feliz, ya sea conmigo o con cualquier otro. Es Ella ¿lo entendéis?
Da igual la acción y, siguiendo las leyes de la física, la reacción, lo único que importa es Ella. 

En realidad, es curioso, en este momento me importa la inversa de ella como está quedando el texto, si es bonito o si no lo es, si la gente lo va a entender, o si se va a reír del autor, en este caso yo. Lo único que me importa es que pensará Ella cuando lo lea, si es que lo lee, o que me va a decir una vez lo haya hecho. 

Una interrupción, mierda. Ahora es cuando la inspiración se me va y tengo que remendar lo que queda de texto con trazos de recuerdo. Menos mal, es Ella, no pasa nada, a fin de cuentas es mejor hablar con Ella que escribir sobre Ella, ¿no creéis?

Bueno, parece ser que lo tengo que dejar aquí, Ella ha venido y me ha pillado escribiendo, y como es natural, quiere leerlo, así que, ¿qué os parecer dejarlo aquí y continuar otro día? Lo siento chicos, no os pongáis así, ya sabéis; es Ella.