lunes, 28 de julio de 2014

Ella

Mantén la calma. Respira hondo. Cálmate. Ahora. Ahora ya puedes abrir los ojos y enfrentarte a ella. Tranquilo. Despacio. Sin prisa que la cagas.

Todo esto me decía mientras me mentalizaba para verla. Siempre me pasa lo mismo-¡malditos nervios!
Siempre me acaba pasando lo mismo, me pasan factura y la lío, no sé como lo hago pero siempre me las arreglo; cualquier situación, cualquier lugar, pero siempre lo mismo.
Y es que no puedo, no puedo verla sin sentir algo en el estómago, sin pensar un ¡joder! sincero. sin que se me revuelvan las tripas, sin que los pulmones se me achiquen tanto que parece que me falta el aire.

Abro los ojos y allí esta, y junto a ella los mismos síntomas de siempre. ¿Síntomas? ¿Ahora es una enfermedad? No lo sé, pero a mi me afecta como si lo fuera, no sé  los demás, yo todavía no estoy preparado para afrontarla, lo único que consigo es que mis acciones se descontrolen, mis comentarios se salgan de contexto y me ponga en un ridículo cada vez mas bochornoso. Aunque parece que a ella le da igual, sigue como si nada, como si no le importara lo que me pasa, simplemente esta ahí cual ente superior inmune a todo lo que me ocurre, tal vez ni siquiera lo sepa, tal vez ni siquiera sepa que existo. 
¿Qué hago para que se de cuenta de que estoy ahí y de que me importa? ¿Qué hago para que sepa que quiero vivir con ella? -Me pregunto aún ahora, mientras escribo esto. 
Es curioso como me afecta aún pasando tanto tiempo, supongo que es inevitable dejar huella por donde se pasa ¿verdad? Ya sea para bien (o para mal) siempre habrá una huella (o una cicatriz) allí donde hayas parado tus pies aunque sea por una milésima de segundo. Cuanto más tiempo hayas estado plantado ahí mas profunda será la huella. Aunque todo depende, claro está, de la fuerza con la que pises. A veces llegas más hondo a veces no, demasiados factores influyen como para controlar todos, siempre se acaba escapando alguno a tu control y ahí, es en ese momento cuando te das cuenta de que ya no hay nadie parado contigo y que debías haber hecho otra cosa. Cuando te das cuenta de que las decisiones que en su momento te parecieron acertadas, en retrospectiva, son las peores que podías haber escogido. Pero bueno, ¿para qué vivir con remordimientos? Entre un pasado con ella, y un futuro contigo, la respuesta es obvia ¿no?.

Definitivamente es duro pero tengo que abrir los ojos. Bienvenida, Realidad, volvemos a encontrarnos.

viernes, 4 de julio de 2014

Oportunidades, cuidado que vuelan

Mira, ¿lo ves pasar?, es una oportunidad, pero no te entretengas, allí va otra. Demasiado tarde, se fue, ya no volverá, pero no te preocupes, habrá otras, tal vez mejores, tal vez peores, pero siempre habrá más oportunidades.

Soy experto desaprovechando oportunidades, y eso que no me han hecho falta las 10.000 horas estipuladas, tan solo 19 años de vida -casi 20- para darme cuenta de ello. ¿Preocupado? Para nada, o eso espero, seguro que llegan más, a veces incluso como las desgracias -de dos en dos-, otras veces solas, pero siempre vienen. Pueden tardar desde horas, hasta años, a veces tan solo tienes que dar unos minutos de tu tiempo para que aparezcan. Es más, para los impacientes: ¿cansados de esperar?
Levántate del sillón y sal a buscarlas, las encontraras antes de que ellas hagan lo propio.

¿Qué más da si dejaste pasar al amor de tu vida? ¿Crees que solo hay uno? Por favor, que sea el primero o el más importante hasta la fecha no indica que no vaya a haber más, simplemente es un indicio de que tienes que seguir buscando. No te tortures por "la oportunidad perdida" o "el beso no dado", duele demasiado pensar en esa persona y darte cuenta de que el no hace lo mismo, así que ¿por qué hacerlo? Si sigues llorando por el/ella, si sigues andando con la cabeza baja, si sigues con esa mirada triste, no podrás ver nada más que lágrimas, nada más que tus zapatos, no podrás ver esas oportunidades pasando al lado tuyo rezando a Dios por llamar la atención de alguien como tú.

Sin embargo, dejemos de hablar de este tema tan peliagudo y espinoso como es el (des)amor. Ten por seguro que ya llegará y céntrate en aquello que te haga feliz en ese momento, ya sea familia, amig....bueno, esto empieza a sonar a tópico ¿no? Vida de color de rosa, cabeza alta, oportunidades allá donde vas. Todo muy bonito, pero seamos sinceros, la vida no siempre es así, a veces puede ser muy dura, tal y como puede llevarte a la cima, puede hacer que beses el fango y te hundas en un pozo sin fondo.
Sin embargo, hay algo que se seguro: el primer párrafo de esta entrada es verdad, siempre hay oportunidades, puedes estar sumergido en la nada más absoluta que al final, como indica el fenómeno de "regresión a la media", volverás a tener otra oportunidad más.

Por mal que os vayan las cosas, pensad que siempre hay un camino, siempre hay una manera de salir de ese pozo en el que os encontráis, ya sea usando el cinturón que lleváis como cuerda, o escalando con la fuerza de vuestros brazos las piedras del pozo, pero siempre, y repito, SIEMPRE, hay una salida, aunque al principio no la veáis, aunque parezca que no hay luz en vuestro oscuro túnel, al final... al final encontraréis la salida.