Todo esto me decía mientras me mentalizaba para verla. Siempre me pasa lo mismo-¡malditos nervios!
Siempre me acaba pasando lo mismo, me pasan factura y la lío, no sé como lo hago pero siempre me las arreglo; cualquier situación, cualquier lugar, pero siempre lo mismo.
Y es que no puedo, no puedo verla sin sentir algo en el estómago, sin pensar un ¡joder! sincero. sin que se me revuelvan las tripas, sin que los pulmones se me achiquen tanto que parece que me falta el aire.
Abro los ojos y allí esta, y junto a ella los mismos síntomas de siempre. ¿Síntomas? ¿Ahora es una enfermedad? No lo sé, pero a mi me afecta como si lo fuera, no sé los demás, yo todavía no estoy preparado para afrontarla, lo único que consigo es que mis acciones se descontrolen, mis comentarios se salgan de contexto y me ponga en un ridículo cada vez mas bochornoso. Aunque parece que a ella le da igual, sigue como si nada, como si no le importara lo que me pasa, simplemente esta ahí cual ente superior inmune a todo lo que me ocurre, tal vez ni siquiera lo sepa, tal vez ni siquiera sepa que existo.
¿Qué hago para que se de cuenta de que estoy ahí y de que me importa? ¿Qué hago para que sepa que quiero vivir con ella? -Me pregunto aún ahora, mientras escribo esto.
Es curioso como me afecta aún pasando tanto tiempo, supongo que es inevitable dejar huella por donde se pasa ¿verdad? Ya sea para bien (o para mal) siempre habrá una huella (o una cicatriz) allí donde hayas parado tus pies aunque sea por una milésima de segundo. Cuanto más tiempo hayas estado plantado ahí mas profunda será la huella. Aunque todo depende, claro está, de la fuerza con la que pises. A veces llegas más hondo a veces no, demasiados factores influyen como para controlar todos, siempre se acaba escapando alguno a tu control y ahí, es en ese momento cuando te das cuenta de que ya no hay nadie parado contigo y que debías haber hecho otra cosa. Cuando te das cuenta de que las decisiones que en su momento te parecieron acertadas, en retrospectiva, son las peores que podías haber escogido. Pero bueno, ¿para qué vivir con remordimientos? Entre un pasado con ella, y un futuro contigo, la respuesta es obvia ¿no?.
Definitivamente es duro pero tengo que abrir los ojos. Bienvenida, Realidad, volvemos a encontrarnos.