¿Por qué tenemos esa asquerosa manía de estropear las relaciones poniéndole nombre a los sentimientos que subyacen bajo ellas?
Cuando se le pone un nombre a algo, se le dota de significado, y el significado lleva un peso adherido. El amor, como os empeñáis en llamarlo, conlleva un peso muy grande. Tan grande que a veces la gente no puede soportarlo, tan grande que hace que las personas se tensen, se rompan y se derrumben.
Cuando se le pone un nombre a algo, se le dota de significado, y el significado lleva un peso adherido. El amor, como os empeñáis en llamarlo, conlleva un peso muy grande. Tan grande que a veces la gente no puede soportarlo, tan grande que hace que las personas se tensen, se rompan y se derrumben.
¿Acaso no se dice "esta loco de amor"? ¿Que está locamente enamorado? Pues también se dice que está loco de atar; ¿de atar? Os preguntareis. Pues si, de atar, de atar los trozos sueltos que el amor ha separado, al haber roto al hombre que tuvo que soportar su peso.
Para una mayor nitidez de este tema que estamos tratando, dirijamos nuestra mirada hacia la literatura, el ejemplo de amor por excelencia: "Romeo y Julieta", un clásico por todos conocido.
¿Su final? Los dos muertos.
¿Por qué tenemos esa necesidad de poner nombres a todo? ¿Por qué no se puede dejar que su simple existencia les describa?
Sigamos en este amplio tema que es el amor:
Novios, novias, ¿bonito término no? Bonito termino cuyo resultado son los celos, el concepto de posesión (puesto que es MI novio/a), y un sinfín de discusiones que no ocurrirían de no haberle puesto nombre a su relación. ¿O acaso no es verdad que, la mayoría de "rayadas" provienen del colega con novio/a? Yo no suelo discutir con los amigos, pero mis amigos con sus novias sí.
¡Cuidado!, no os digo que no tengáis relaciones, que os aisléis en vosotros mismos y no salgáis del caparazón; simplemente os aliento a que no estropeéis la pureza de una relación, la belleza de un sentimiento con algo tan burdo, tan vulgar como un nombre.
¿O acaso no es cierto que cuando ocurre algo maravilloso "no tenéis palabras para describirlo"? ¿Acaso no es verdad que lo increíble, lo que de verdad merece la pena os deja sin palabras? A vuestro juicio lo dejo.
Con esta entrada, para los más radicales, no quiero decir que los nombres no sean necesarios, ¡nada más lejos! Los nombres son necesariamente imprescindibles para establecer una comunicación correcta y sin errores. Seria imposible, o al menos muy difícil (lenguaje de signos) comunicarnos sin dotar de nombres a las cosas y de significado a los nombres.
Con esta entrada simplemente quiero resaltar la absurda necesidad de dar nombre a cosas que no lo necesitan, debido a que o no hay palabra en nuestro vasto vocabulario que sirva para describirlas y/o se describen por si mismas.
Con esta entrada simplemente quiero resaltar la absurda necesidad de dar nombre a cosas que no lo necesitan, debido a que o no hay palabra en nuestro vasto vocabulario que sirva para describirlas y/o se describen por si mismas.
