Los humanos son una droga.
Si, es así de fácil, los humanos, cada persona, es una droga. No para todos claro, eso sería muy...poco adaptativo, pero si para ciertas personas específicas, es decir cada persona tienen la capacidad de "enganchar" a ciertos tipos de personas. Ahora, pasaré a explicaros con más detalle y con un poco más de profundidad el núcleo de la teoría.
En este mundo actual y con las drogas tan de moda, cada vez hay más consumidores de los diferentes tipos de las mismas, ya sea nicotina (tabaco), cocaína, hachís o cualquiera de las drogas de diseño (drogas sintetizadas artificialmente). Lo común que tienen todas las drogas es que provocan, no solo un efecto perjudicial en la salud, si no también adicción.
Una vez pruebas la droga, la adicción no es inmediata, puedes pasar un tiempo sin probarla que no pasará nada; sin embargo, una vez vayas consumiendo cada vez más, el tiempo que pase entre cada consumo antes de que empiezas a echarla en falta será cada vez menor, hasta necesitar un consumo casi diario. Se podría decir que el consumo de la droga es directamente proporcional a la necesidad de tomarla, o, en otras palabras, cuanto más tomas, más adicto te vuelves.
Una vez eres adicto, en el momento en que te quedas sin tu dosis diaria, te entra el denominado "mono" o síndrome de abstinencia, es decir, tu cuerpo empieza a echar en falta esa dosis. ocasionándote irritabilidad, delirios, ansiedad, dolor, depresión, dificultades para dormir, falta de apetito...bueno, un sinfín de síntomas que no enumeraré para no alargar la entrada innecesariamente.
Por último, para la desintoxicación, para liberarte de la adicción es necesario que sigas una serie de pasos hasta conseguir olvidarte de la droga, dependiendo de la misma pueden ser unos pasos u otros. Por ejemplo, en el caso de la nicotina, lo más común es usar parches de nicotina, en el caso de los narcóticos se usa la metadona, otra droga con efectos menores y con la que puedes ir disminuyendo la dosis poco a poco.
¿Por qué me cuentas todo esto? Te estarás preguntado. Bien, todo esto era, simple y llanamente para poneros en situación sobre las drogas actuales para así poder alcanzar una mayor comprensión de su relación con los humanos. Para ello intentaré explicároslo de la manera más amena y sencilla posible:
Cuando tu conoces a una persona nueva, lo más probable es que, si despierta tu interés, hables con ella, no mucho, tal vez unas simples palabras poco más. La próxima vez que la veas, seguramente hablaréis un poco mas e incluso os deis el WhatsApp o cualquiera de las numerosas redes sociales que pueblan internet hoy en día para poder seguir hablando aún sin estar juntos.
Poco a poco iréis hablando cada vez más hasta establecer contacto todos los días, ya sea en persona o, simplemente por WhatsApp. Esto hará que forjéis una relación cada vez más estrecha llegando incluso a echar de menos a la otra persona los días que no habléis con ella. Es decir, la cantidad de tiempo que hables con ella es directamente proporcional a la necesidad de hablarla; en otras palabras, cuánto más hablas, más quieres hablarla. (¿Empezáis a ver la relación?)
Una vez se establece esa comunicación diaria, los días que no la tienes la echas de menos, te preocupas por esa persona, te preguntas por qué no habláis, en resumen, sufres.
Si por algún casual, discutís, os peleáis o, simplemente dejáis de hablar, se creará un vacío emocional que antes ocupaba esa persona y que ocasionará, dolor, irritabilidad, ansiedad, depresión, dificultad para dormir (insomnio), falta de apetito...diferentes síntomas según la persona y la relación.
Mucha gente, cuando rompe una relación, se dedica a buscar a otra/s persona/as que llenen ese vacío, hasta que se le pase el dolor. Llegados a este punto podríamos relacionar a esas otras personas como un parche emocional, en el caso de la nicotina, o la metadona en el caso de los narcóticos; es por ello que, debido a todas estas similitudes puedo aventurar que, efectivamente, los humanos somos una droga.
Ahora, queridos lectores, después de toda esta explicación que espero que hayáis podido comprender en toda su profundidad me atrevo a lanzaros una pregunta que espero que podáis responderme:
¿Se podrían usar los mismos métodos fiables de desintoxicación, de manera análoga, para ayudar a las personas a superar la ruptura de una relación?

